Este blog merece sin duda un recuento de los daños, de lo que me dejó este maldito año. Pero no quiero hacerlo ahora, lo haré dentro de unos días cuando la inminencia del nuevo año me lo demande. Por ahora, lo que nos urge, librarnos de este maldito mes que nos está matando (nótese que he comenzado a hablar en plural, aunque sólo soy yo, pero lo seguiré haciendo). Mi mes no es sólo difícil porque esté pasando por lo que me he atrevido a llamar la “rehabilitación” si no porque estoy de nuevo en mi ciudad de origen. Sí, pistas de quien soy.
Soy un estudiante de ingeniería en la capital del estado en el que vivo, y en épocas navideñas me toca regresar a mi casa por todo un mes, y eso no me preocupaba por supuesto, hasta que, tres días antes de tomar el camión de regreso a casa (consecuencia de haber destrozado mi coche, historia que sin duda merecerá otra entrada) conocí a una persona muy especial y tuvimos una conexión muy marcada desde el día en que nos conocimos en que nos volvimos a encontrar.
Ocurrió en una fiesta/afterparty en mi casa (con consecuencias semi-graves) en la que yo estaba divagando tratando de llamar la atención de un chico que en verdad llamaba mucho mi atención hasta que vi a este chico (que no está tan chico ya que tiene 30 años) y lo saludé, le dije que estaba en mi casa, la típica conversación de tanto tiempo sin vernos a pesar de que nos conocíamos muy poco (si acaso lo había visto en dos ocasiones con anterioridad) y ahí quedó, yo seguí bailando con el otro chico hasta que dejó la fiesta.
Una vez que el otro chico se fue de la fiesta, se volvió a acercar el chico que llamaré O y dijo algunas cosas, ponía su mano en mi hombro, me miraba, lo miraba y nos deteníamos. Yo podía notar con certeza la tensión de nuestras miradas, una tensión que por no haberla conocido antes no me atrevía a llamarla atracción, pero a los dos minutos nos estábamos besando y sin haber dicho palabra alguna, sin decir me gustas, sin aviso pero con consecuencias (agradables por supuesto).
Por ahora es todo, sólo diré que el mes no está siendo difícil porque me esté muriendo por él, digo, nos acabamos de conocer y aunque debo aceptar que me gusta mucho y pienso en él a menudo, otras cosas inundan mi mente.
Necesito fiesta.
Cigarrillos fumados hoy: 4
No hay comentarios:
Publicar un comentario