domingo, diciembre 27

Caramelitos para tus oidos

Ahora sí, la entrada que había prometido.

Primero, unas cuantas bases, el fenómeno rave es bien conocido por sus intensas fiestas que duran toda la noche y se pueden prolongar incluso a días, fiestas donde domina (exclusivamente) la música electrónica. Ahora nos transportamos a México, donde este fenómeno se ha transformado en las fiestas circuit, que van para lo mismo, pero en el ambiente gay. Muchas de estas fiestas también se caracterizan por la abundancia de drogas, no digo que todos los que asisten las consumen, pero se hacen presentes en estas fiestas.

Yo hace no mucho que entré en el ambiente gay, por segunda vez, y estaba saliendo con alguien que al parecer estaba muy metido en la onda circuit, y en las drogas. Yo me mostraba reacío al asunto, aunque también curioso, me atrapé más de una vez insistiendo a este chavo que quería probar lo que el estaba tomando (que en su caso eran muchas cosas), pero yo sólo me mostraba curioso por probar la marihuana (en cierta ocasión) y las tachas (mdma, en varias ocasiones) y él siempre se mostraba con una actitud fuerte a no dejarme probar nada, lo que me pareció lindo (por cierto tiempo)

Pero al final cedió.

Viajamos a otra ciudad para ver a un dj que venía desde Israel para abrumar/encantar nuestros oidos con sus melodías circuit (¡Ah sí! ¡El circuit también lo han hecho un género!), yo accedí a ir (yo pondría el coche) y cuando ibamos de camino el chavo me dijo que me dejaría probar mi primera tacha, yo no sabia si sentirme temeroso o emocionado.

Hay historias de que varias personas recuerdan con gran añoranza su primera tacha, yo no, alucinan diciéndome cuál fue la canción que estaban oyendo cuando les explotó, yo no. Sin embargo sé que lo disfrute, fue una sensación de lo más extraña, el cansancio parecia muy lejano y definitivamente tus oidos están en un (valga el sentido de la palabra y su relación con la droga) sentido de éxtasis y por supuesto un hormigueo gracioso que yo he caracterizado mucho con la droga y que se siente especialmente en la nuca y cabeza.

Ese día me dosifiqué, o así le digo yo, ya que me tomé una mitad, luego otra, luego inhale un poco y después me tomé otra mitad, mismo día probé por primera ver el gi (GHB), pero realmente no aprecié su sabor o su efecto y también probé el mismo gi pero en un cigarro (eso fue algo ligeramente especial), aún así yo creo que por los problemas que tenía con el chavo que estaba saliendo, no lo disfruté del todo.

Eso fue hace cuatro meses.

Hoy en día sí que disfruto las tachas, pero por ahora estoy atrapado en un descanso obligado de un mes sin probar una sola droga, excepto la nicotina, con la que sobrevivo día a día (por eso el conteo en mis entradas); un amigo que se encuentra en la misma situación dice que ya era necesario el descanso, para recuperar talento, aunque yo el talento nunca lo perdí.

En siguientes entradas escribiré algunas de mis aventuras en estas fiestas, afterparty y más, desdichas, felicidad, malviajes, nuevos amigos, conquistas, deslices y demás.

Seguramente en una de las siguientes entradas tendré la decencia de describirme a mi mismo, pero por ahora no.

Cigarrillos fumados hoy: 2 1/2
Muero por bailar en el antro



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